Insider trading en crypto: de Wall Street a los campos de batalla

Cuando el insider trading se cuela en la cripto

Decididamente, la semana es intensa en el frente judicial de la criptosfera. Dos casos de insider trading acaparan simultáneamente titulares, en contextos radicalmente diferentes: por un lado, el gigante del trading cuantitativo Jane Street buscando deshacerse de un juicio incómodo, y por el otro, un soldado estadounidense acusado de haber convertido información clasificada en ganancias bursátiles en una plataforma de apuestas descentralizada. La ficción a veces supera la realidad.

Jane Street contra Terraform: la telenovela judicial continúa

La saga Terra/LUNA, que en 2022 engulló aproximadamente 40 mil millones de dólares de capitalización en apenas unos días, sigue generando efectos judiciales. Terraform Labs —o lo que quedó de ella tras el colapso— había demandado a Jane Street, el gigante estadounidense del trading algorítmico, acusándola de haber precipitado el derrumbe de su stablecoin algorítmico UST y su token asociado LUNA mediante operaciones de iniciados.

Para recordar, UST era un stablecoin llamado “algorítmico”: en lugar de estar respaldado por dólares reales, mantenía su paridad con el dólar gracias a un mecanismo complejo que involucraba el token LUNA. Un sistema que mostró sus limitaciones de forma espectacular —y catastrófica para los inversores.

Jane Street, lejos de dejarse impresionar, presentó una moción ante un tribunal estadounidense para rechazar directamente la demanda. El argumento de la firma es bastante contundente: las causas del colapso de Terra ya han sido ampliamente debatidas en otros procedimientos judiciales. En otras palabras, “ya juzgamos esto, pasen a otra cosa”. Una estrategia de defensa que apuesta tanto al cansancio judicial como al fondo del derecho.

El resultado de esta moción será determinante. Si el tribunal la acepta, Terraform se encontrará en un nuevo callejón judicial, cuando la empresa ya está inmersa en un proceso de liquidación tras llegar a un acuerdo de 4,47 mil millones de dólares con la SEC estadounidense.

Un soldado, información clasificada y 400 000 dólares en Polymarket

Si el caso Jane Street se inscribe en el derecho financiero clásico aplicado a la cripto, el segundo caso de la semana pertenece casi a otro género —digamos, el thriller geopolítico.

Según los fiscales federales estadounidenses, un militar del ejército de tierra habría utilizado información clasificada para apostar sobre eventos políticos a través de Polymarket, una plataforma descentralizada de mercados de predicción. ¿El resultado? Aproximadamente 400 000 dólares en ganancias.

Concretamente, Polymarket permite que cualquiera apueste sobre el resultado de eventos reales: elecciones, decisiones de bancos centrales, crisis políticas… En este caso específico, el soldado habría apostado sobre cuestiones relacionadas con la situación en Venezuela, particularmente sobre posibles desarrollos en torno al presidente Nicolás Maduro —información a la que habría tenido acceso en el marco de sus funciones militares mucho antes que el público en general.

Este caso plantea una pregunta que pocos anticiparon cuando emergieron las plataformas de predicción descentralizadas: ¿qué sucede cuando alguien posee una asimetría de información… institucional? Los mercados de predicción están teóricamente diseñados para agregar la sabiduría colectiva. Pero si un participante posee datos a los que legalmente nadie más tiene acceso, la ecuación cambia radicalmente.

El soldado ahora enfrenta cargos federales, lo que podría marcar un precedente importante sobre el uso de plataformas cripto en asuntos que implican secretos de Estado.

Dos casos, un mismo síntoma

Lo que conecta estas dos historias aparentemente muy diferentes es la pregunta fundamental sobre la equidad de los mercados. El insider trading —operar basándose en información no pública— está prohibido en los mercados financieros tradicionales precisamente porque crea un campo de juego desigual. La cripto, frecuentemente presentada como un espacio desintermediado y más “justo”, no escapa a este problema.

Sea un actor institucional capaz de mover mercados enteros o un individuo explotando información gubernamental, la lógica es la misma: beneficiarse de información que otros no poseen.

Los reguladores y tribunales estadounidenses parecen cada vez más determinados a aplicar los principios existentes del derecho financiero a estos nuevos terrenos de juego, ya sea que se trate de stablecoins algorítmicos o mercados de predicción descentralizados. El Lejano Oeste cripto se está dotando gradualmente de sheriffs —aunque algunos juicios podrían durar tanto como el colapso que buscan explicar.

Este artículo no constituye asesoramiento de inversión.
Nuevo en crypto? Aprende a comprar tu primer Bitcoin de forma segura. Leer la guía →
Ad Space — In-article